El Aedes
Aegypti, vector que trasmite el Dengue, Zika y Chikungunya, vive en los
hogares, por lo que las etapas del ciclo de vida del mosquito transcurren
dentro de cada casa y sus alrededores.
Cualquier
recipiente que contenga agua, conserve humedad o restos de lluvia estancada es
un espacio propicio para que el mosquito deje sus huevos y se reproduzca.
Cuando sube la temperatura, esos huevos se abren y en menos de diez días se
transforman en mosquitos adultos capaces de transmitir la enfermedad.
Por eso es
tan importante revisar cada vivienda, y extraer todo aquello que pueda servir
como criadero de Aedes.
Revisar
jardines y patios y descartar todos aquellos objetos que no estén siendo
utilizados, por roturas o fuera de uso como muebles, electrodomésticos, tarros
de pintura, tapitas, baldes y/o palanganas en desuso, macetas, latas o envases
que hagan las veces de macetas, que puedan estar acumulando agua. En el caso de
querer conservar ciertos recipientes, la recomendación es darlos vuelta,
embolsarlos, drenarlos, tapar o poner bajo techo.
Además, es
necesario continuar con este tipo de descacharreo durante los meses fríos.
Otro aspecto
a tener presente para evitar la proliferación del mosquito es limpiar y renovar
el agua de los bebederos de las mascotas y de las plantas que estén colocadas
en floreros, botellas o cualquier recipiente, limpiando todos esos contenedores
una vez por semana. También es importante mantener limpias canaletas y
resumideros que contengan o puedan acumular agua.
El municipio
continuará con las acciones que apoyen el trabajo domiciliario que realicen los
vecinos, retirando y trasladando de cada domicilio aquellos materiales en
desuso e inservibles que podrían convertirse en posibles criaderos de
mosquitos.
Recomendaciones
para evitar picaduras:
Usar siempre
repelentes personales en spray o crema y ambientales como tabletas y espirales,
siguiendo las recomendaciones del envase y evitando cualquier tipo de receta
casera.
Vestirse con
ropa clara que cubra los brazos y las piernas, especialmente durante las
actividades al aire libre.
Colocar
mosquiteros en puertas y ventanas. Proteger cunas y cochecitos de bebés con
telas que impidan el ingreso de cualquier insecto.
Ante
síntomas como fiebre, dolor muscular, malestar general o sarpullido, consultar
con el médico de cabecera o acercarse al Centro de Salud más cercano o a
cualquier entidad de salud Municipal.
En esos
casos, no ingerir ningún tipo de medicación sin ser indicada por un profesional
de la salud, ya que podría agravar el cuadro.




