Se trata de construcciones paralizadas desde hace un tiempo que generan riesgos sanitarios, edilicios o de inseguridad. La figura de Rémora Inmobiliaria apunta a activar esas construcciones, y el estado de abandono se penaliza con un cargo extra en la tasa de servicio a la propiedad
La Municipalidad de Villa María informa que más de 100 edificios, viviendas y construcciones en estado de abandono fueron incorporados al régimen de Rémora Inmobiliaria, por lo que deberán abonar una tasa diferencial.
La medida se define a partir de un trabajo conjunto entre el área de Ingresos Públicos y la Oficina de Obras Privadas, encargada de realizar la constatación técnica de cada caso. En ese proceso se analizan diferentes variables vinculadas al estado del inmueble y su incidencia en el espacio público, tales como el mantenimiento general, las condiciones de veredas y frentes, la transitabilidad, la seguridad y la posible generación de riesgos, además del impacto urbano y visual que producen construcciones deterioradas.
En este sentido, la ordenanza 8268 establece un Adicional
Tributario por Inmuebles en Condición de Rémora Urbana, destinado a propiedades
edificadas que, por su ruina, obsolescencia o falta de conservación, afecten
negativamente el entorno o dificulten el desarrollo urbanístico.




