La
iniciativa contempla 372 hectáreas de plantación en San Javier, con 69.000
plantas de pecán y la futura construcción de una planta industrial. El proyecto
apunta a agregar valor en origen, generar empleo y abrir nuevas oportunidades
de exportación.
El acuerdo
se formalizó el martes pasado en la Bolsa de Comercio de Córdoba, con la
participación del gobernador Martín Llaryora y el ministro de Bioagroindustria,
Sergio Busso, en el marco del Plan de Igualdad Territorial (PIT), una
iniciativa destinada a promover inversiones privadas en regiones con menor
desarrollo productivo mediante incentivos fiscales.
Del cultivo al procesamiento industrial
La propuesta
de Cotagro busca integrar la producción primaria con el procesamiento
industrial del fruto. Para ello, prevé la construcción de un complejo que
permitirá transformar la cosecha en productos con mayor valor agregado y
estándares adecuados para competir en los mercados internacionales.
La futura
planta contará con tecnología para la recepción, limpieza, secado y
clasificación de las nueces, además de procesos de descascarado, envasado al
vacío y almacenamiento en frío. También incorporará sistemas de selección
óptica y trazabilidad digital, que permitirán identificar cada lote procesado y
vincularlo con su parcela de origen.
El plazo de
ejecución previsto para el proyecto es de 24 meses.
¿En qué
consiste el beneficio impositivo?
El incentivo
otorgado se enmarca en la Ley Provincial N.º 11.062 de Desarrollo e Igualdad
Territorial. Entre las herramientas previstas se encuentra un beneficio
vinculado al Impuesto sobre los Ingresos Brutos, que permite utilizar el
crédito fiscal generado por la inversión para compensar el pago de ese tributo,
de acuerdo con los requisitos, las condiciones y los plazos establecidos por la
normativa.
De esta
manera, el acompañamiento provincial busca favorecer inversiones que promuevan
la actividad económica y amplíen las oportunidades de desarrollo en distintas
regiones de Córdoba.
Empleo y desarrollo regional
Desde
Cotagro destacaron que la iniciativa pretende avanzar más allá de la producción
primaria, mediante la incorporación de infraestructura industrial en el lugar
donde se desarrolla el cultivo.
“El objetivo
del proyecto es superar un modelo exclusivamente primario para avanzar hacia
una propuesta de agregado de valor en origen, con mayor generación de empleo y
posibilidades de desarrollo para productores de la región, contribuyendo al
desarrollo de un clúster del pecán en Córdoba”, señaló Raúl Bossio, director
general de la cooperativa.
En su etapa
de máxima producción, el complejo industrial proyecta generar hasta 21 puestos
de trabajo directos permanentes, a los que se sumarán empleos estacionales
durante la recepción de la cosecha y puestos indirectos vinculados con
proveedores y prestadores de servicios.
La
iniciativa también apunta a fortalecer la cadena productiva del pecán en la
provincia y a generar nuevas oportunidades para la economía regional.
Sustentabilidad y cuidado ambiental
El proyecto
incorpora medidas vinculadas con la sustentabilidad, entre ellas el uso de
energías renovables, sistemas de riego eficiente y el aprovechamiento de
subproductos del proceso industrial.
Además,
contempla la conservación del bosque nativo existente en el predio, que
permanecerá en sus condiciones actuales, junto con el desarrollo de la
plantación de pecán. Ambos espacios contribuirán a la captura de dióxido de
carbono, de acuerdo con las características ambientales previstas para el
emprendimiento.




