Mientras la industria de maquinaria agrícola muestra una
recuperación en los niveles de producción, las empresas que producen partes y
agrocomponentes están sufriendo el impacto de una competencia desigual frente a
productos importados que no tienen un régimen fiscal distorsivo y costos no
laborales que las dejen en clara desventaja.
Según los
datos del segundo trimestre de 2025 del Monitor Estadístico de Maquinaria
Agrícola y Agrocomponentes, elaborado por la consultora Economic Trends para
AFAMAC, refleja que la producción de maquinaria agrícola aumentó el 21.6 % con
respecto al mismo período del año anterior impulsado por el mercado interno.
Sin embargo, se destaca que en el mismo período la producción de
agrocomponentes disminuyó un 4.2 %, profundizando así, una crisis que empieza a
poner en riesgo su continuidad.
El
diagnóstico es especialmente preocupante para pequeñas y medianas empresas, que
hoy enfrentan altos costos de producción frente a las importaciones de piezas a
bajo costo en el mercado local desplazando rápidamente a la producción
nacional. De esta manera, se sigue debilitando a un sector estratégico en la
cadena agroindustrial.
Frente a
este escenario, AFAMAC está trabajando fuertemente en acciones que permitan
mejorar la competitividad de los asociados, como la generación del clúster de
maquinaria agrícola. No obstante, sabemos que esto no es suficiente. Por eso,
es vital acompañarlas también, con medidas concretas que permitan restablecer
condiciones de competencia. A saber:
- Una reforma impositiva que elimine los impuestos distorsivos.
- Una reforma laboral que disminuya los costos no laborales y que fomente y promueva el aumento de productividad.
- Acceso a líneas de crédito con tasas especiales para asegurar la inversión en innovación y tecnología, a plazos acordes a los ciclos productivos del sector.
- Sanción de leyes que promuevan la
competitividad de la fabricación nacional de maquinaria agrícola y
agrocomponentes.
Sin medidas
que garanticen equidad de la competencia frente a las importaciones, muchas de
estas empresas, auténticos motores de innovación y generadoras de empleo
calificado, no podrán sortear la profunda crisis que atraviesan y eventualmente
desaparecerán, comprometiendo el abastecimiento y la competitividad de toda la
agroindustria nacional.




