En el marco de la primera noche del 7° Otoño Polifónico de Río Cuarto, el cantautor argentino-estadounidense Kevin Johansen brindó una entrevista en la que compartió sus sensaciones sobre el formato sinfónico del espectáculo y la posibilidad de reinterpretar su repertorio desde una nueva dimensión musical.
El artista explicó que este tipo de propuestas le permiten redescubrir sus propias canciones y darles otra vida sobre el escenario.
“En formato sinfónico lo que trae para esta noche es justamente eso: la posibilidad de viajar con las canciones y sentir que tienen otra vida, otra posibilidad. De golpe te dispara también la idea de grabarlo así”, comentó.
Johansen adelantó que el público podría vivir una experiencia íntima y especial durante el concierto
“Así que bueno, haremos nuestro Tiny Desk acá en Río Cuarto”, dijo entre risas, al recordar el momento de la prueba de sonido, que describió como “divina”. Según contó, un cuarteto de cuerdas había preparado arreglos para cinco de sus canciones.
“Cuando lo escuché fue como decir: ah bueno, estoy flotando
en una nube”, expresó.
La búsqueda del cancionista
Durante la charla, Johansen reflexionó también sobre el rol del compositor y la búsqueda permanente que atraviesa a los creadores de canciones.
“Uno trata, desde la creatividad, de retratar su tiempo un poco. La búsqueda de los cancionistas siempre es esa: pintá tu tiempo y serás atemporal”, explicó.
Para el artista, las canciones nacen de esa tensión entre lo
cotidiano y lo eterno. “Siempre estamos en esa descripción del tiempo y, a la
vez, tratando de que ese momento pueda llegar a ser eterno, al menos en la
memoria de la gente que escucha una canción”, sostuvo.
Humor, ironía y profundidad
El músico también habló sobre la relación entre el humor y la música, una característica muy presente en su obra.
“Creo que todos los cancionistas, cuando hablás un poco con ellos, siempre están con un chascarrillo a flor de labio, con un chiste o una ocurrencia, porque jugamos con las palabras todo el tiempo”, señaló.
En ese sentido, recordó la tradición del teatro griego, donde conviven la risa y el llanto.
“La risa y el llanto son parte de nuestra vida. Lo primero que hacemos en el vientre de nuestra madre es reír y llorar involuntariamente. La música aporta eso: la sorpresa, la ironía y también la profundidad”, afirmó.
Para Johansen, incluso el humor puede ser una herramienta
para comprender la realidad. “En la risa también hay una forma de retratar lo
que nos pasa, quizá riéndonos de nosotros mismos”, reflexionó.
Cultura que le da aire a la ciudad
Finalmente, el artista valoró el espíritu del Otoño Polifónico, un festival que promueve el encuentro entre la música clásica y la popular.
“Que exista un lugar donde la música clásica y la música popular interactúen me parece súper positivo”, destacó.
También resaltó el contexto cultural de la ciudad y el
aporte de las instituciones educativas. “Ustedes tienen el beneficio de la
universidad y de muchos movimientos culturales que espero que sigan perdurando,
porque la verdad que le dan aire a la ciudad. Así como el río le da aire a Río
Cuarto, también la cultura le da aire a la gente”, concluyó.




