Un equipo
multidisciplinario de profesionales del Hospital Córdoba y del Hospital de
Niños realizó con éxito una derivación biliar en una niña de 2 años que
presentaba una obstrucción completa y un cuadro de alta complejidad.
La
intervención se llevó a cabo mediante una técnica mínimamente invasiva, con una
incisión de apenas cuatro milímetros, que permitió evitar una nueva cirugía
abierta. Actualmente, la paciente evoluciona favorablemente en sala común y se
encuentra en condiciones de recibir el alta.
Se trata de
la primera intervención pediátrica de estas características realizada en la
provincia de Córdoba, tanto en el ámbito público como en el privado.
Al respecto,
Marcelo Ovejero, jefe del Servicio de Diagnóstico por Imágenes del Hospital
Córdoba e integrante del equipo interviniente, destacó: “Se ha resuelto un
problema muy complejo de forma percutánea, mínimamente invasiva y con una
incisión de solo cuatro milímetros. Es una demostración del valor de aunar
esfuerzos y trabajar mediante un abordaje multidisciplinario. Discutimos el
caso en ateneos, lo presentamos y logramos confluir en un objetivo común:
resolver el problema de la paciente”.
Por su
parte, María Belén Dallegre, cirujana pediátrica del Hospital de Niños, agregó:
“Poder concretar este procedimiento de manera conjunta entre el Hospital
Córdoba y el Hospital de Niños de la Santísima Trinidad demuestra que, cuando
unimos la experiencia de las distintas especialidades y priorizamos el
bienestar de la paciente, podemos ofrecer soluciones innovadoras y de alta
complejidad dentro de la salud pública. En este caso, logramos evitar una
cirugía abierta y mejorar notablemente su calidad de vida”.
La
intervención estuvo liderada por ambos profesionales y contó con el trabajo
conjunto de los servicios de Diagnóstico por Imágenes, Cirugía General y
Hemodinamia, además de especialistas en procedimientos percutáneos de las dos
instituciones.
Sobre la
intervención
La niña
había recibido un trasplante de hígado a los seis meses de vida en una
institución del sector privado, con su madre como donante viva.
Con el
tiempo, desarrolló una de las complicaciones más complejas asociadas a este
tipo de trasplantes: la conexión quirúrgica entre la vía biliar y el intestino,
denominada anastomosis, se cerró por completo. Esto impidió el correcto flujo
de la bilis y provocó cuadros infecciosos graves, conocidos como colangitis.
Ante esta
situación, se realizó una primera intervención percutánea que permitió colocar
un catéter dentro de la vía biliar para drenar la bilis hacia el exterior y
mejorar el estado clínico de la paciente.
Sin embargo,
la conexión con el intestino continuaba obstruida. Debido al elevado riesgo que
implicaba una nueva cirugía convencional, el equipo multidisciplinario evaluó
diferentes alternativas y optó por llevar adelante un procedimiento innovador.
Los
profesionales ingresaron a través de la piel mediante un catéter y utilizaron
un sistema de vanguardia originalmente diseñado para procedimientos vasculares,
denominado Rösch-Uchida. Este dispositivo fue adaptado para su utilización en
la vía biliar y permitió crear un nuevo trayecto a través de la obstrucción,
recuperando así la circulación de la bilis hacia el intestino.
Un esfuerzo
compartido por la salud pública
Además del
resultado clínico y técnico, los especialistas destacaron que este hito fue
posible gracias a la articulación entre ambas instituciones y al trabajo
coordinado de profesionales de distintas especialidades, quienes reunieron sus
conocimientos y experiencia para brindar una respuesta de alta complejidad
dentro del sistema público provincial.
La
intervención marca un precedente para la medicina pediátrica de Córdoba y
fortalece la capacidad de respuesta de la salud pública provincial frente a
casos de elevada complejidad.


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