El trabajador municipal y delegado del SUOEM Río Cuarto,
Leandro Beltritti, se refirió a su desvinculación del municipio de General
Deheza y aseguró que la medida forma parte de una serie de decisiones que,
según denunció, afectan a los empleados y al funcionamiento interno.
“Esperemos que esto se resuelva pronto. No me sorprendió
porque ya lo habían intentado antes”, expresó Beltritti, al tiempo que vinculó
su situación con antecedentes recientes dentro de la administración. Según
explicó, en el último tiempo se registraron cambios en las condiciones
laborales, como la finalización de pases a planta permanente y modificaciones
en contratos.
En su caso particular, relató que durante el año pasado se
intentó reducir su contrato, aunque finalmente debió ser restituido. “Fui la
única persona a la que le redujeron el contrato en ese momento, pero no lo
pudieron sostener y tuvieron que volver atrás”, señaló.
Beltritti también indicó que este año se avanzó con una
reducción generalizada de contratos, y consideró que su rol como delegado
influyó en la decisión final. “Cuando entré como delegado se frenó mi pase a
planta, a pesar de que correspondía por antigüedad junto a compañeros que
habían ingresado en 2022”, sostuvo.
Además, afirmó que recientemente le otorgaron días de
vacaciones pendientes, lo que interpretó como parte de una estrategia en el
contexto del conflicto. “Todo se da en un marco donde hay incertidumbre y
temor”, agregó.
El delegado describió un clima laboral complejo dentro del
municipio. “Hay un ambiente complicado, la gente está asustada. Se percibe una
lógica de presión hacia quienes más se exponen o reclaman”, advirtió.
Finalmente, insistió en la necesidad de encontrar una
solución al conflicto y mejorar las condiciones laborales, en un contexto que
—según afirmó— repercute tanto en los trabajadores como en la dinámica diaria
de la administración municipal.




