La incorporación de la Inteligencia Artificial al sistema de
salud argentino dio un paso clave esta semana durante un encuentro realizado en
la sede de la Asociación Médica Argentina, donde referentes del ámbito médico,
académico, tecnológico y regulatorio debatieron sobre el futuro de estas
herramientas en la atención sanitaria.
La jornada reunió al Think Tank de IA en Salud, un espacio
que busca definir lineamientos para implementar tecnologías inteligentes bajo
criterios éticos, legales y de protección de los pacientes.
Durante la apertura, el presidente de la AMA, Miguel Galmes,
advirtió sobre la necesidad de avanzar con responsabilidad en el uso de estas
tecnologías y remarcó que la prioridad debe ser garantizar seguridad jurídica
tanto para profesionales como para pacientes.
En la misma línea, el presidente de la Sociedad Argentina de
Inteligencia Artificial, Alexander Dizend, sostuvo que la IA no debe entenderse
como un reemplazo del médico, sino como una herramienta complementaria capaz de
agilizar procesos y potenciar el trabajo humano.
“La IA permitirá que el profesional pueda enfocarse más en
el conocimiento profundo y en la relación con el paciente”, señalaron durante
el encuentro.
La Universidad Austral y el desafío de pasar del debate a la
acción
Uno de los aportes destacados fue el de Adriana Baravalle,
quien remarcó la necesidad de avanzar desde el consenso hacia medidas concretas
y políticas públicas claras.
La especialista subrayó que los datos son el “combustible”
de los algoritmos y que deben ser tratados con el mismo nivel de cuidado que la
información médica de los pacientes.
Además, alertó sobre el rápido avance tecnológico y aseguró
que la Inteligencia Artificial no viene a reemplazar capacidades humanas, sino
a potenciarlas. También anticipó que el próximo gran desafío será la
computación cuántica aplicada al ámbito sanitario.
Datos, conectividad y estándares propios
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la necesidad de
construir una infraestructura sólida antes de implementar sistemas avanzados de
IA en hospitales y centros médicos.
Los especialistas coincidieron en que sin conectividad
adecuada, interoperabilidad entre sistemas y estándares comunes para compartir
información, cualquier desarrollo tecnológico corre el riesgo de fracasar.
En ese marco, Baravalle planteó que Argentina y América
Latina deben desarrollar modelos propios de Inteligencia Artificial en salud,
ya que muchas herramientas actuales fueron entrenadas con datos de otros países
y podrían generar sesgos que afecten a las poblaciones locales.
También se destacó la importancia de aplicar principios
internacionales de gestión de datos y garantizar que las decisiones
tecnológicas mantengan siempre al paciente y al profesional de la salud en el
centro del sistema.
Participación multidisciplinaria
El encuentro contó con representantes de la Universidad
Austral, investigadores del CONICET, especialistas del Hospital Italiano de
Buenos Aires, integrantes de la ANMAT y funcionarios del Ministerio de Salud de
la Nación.
Entre los temas abordados estuvieron la regulación ética,
los riesgos de sesgos algorítmicos, la protección de datos sensibles, la
interoperabilidad de sistemas y el diseño de políticas públicas para acompañar
la transformación digital de la medicina argentina.
Los participantes coincidieron en que la Inteligencia
Artificial ya comenzó a modificar la práctica médica y que el desafío será
incorporarla de manera responsable, segura y centrada en las personas.




