Este sábado se desarrolló la 13.ª Peregrinación “El Camino de Brochero”, que reunió a cerca de 40 mil fieles provenientes de distintos puntos de Córdoba y del país para compartir una jornada de fe y rendir homenaje a San José Gabriel del Rosario Brochero.
El gobernador Martín Llaryora acompañó a los peregrinos durante su paso por Villa Benegas, uno de los puntos intermedios del itinerario de 28 kilómetros que une el paraje Giulio Cesare con Villa Cura Brochero.
En la localidad, el mandatario visitó la capilla y participó del descubrimiento de una placa conmemorativa en reconocimiento a la obra, la memoria y el legado del Cura Gaucho.
“Esta es una peregrinación que año tras año crece. Por eso estamos trabajando en múltiples obras, entre ellas la señalización del Camino de Brochero y el fortalecimiento del trayecto principal”, sostuvo Llaryora.
La 13.ª edición convocó a cerca de 40 mil personas, una cifra récord para esta tradicional manifestación de fe. “Estamos completamente satisfechos y sorprendidos por esta convocatoria”, expresó el mandatario provincial.
Llaryora destacó además el crecimiento del turismo religioso y su impacto en la región, tanto en el desarrollo de infraestructura como en la generación de empleo.
“El Cura Brochero quería que esta zona progresara. Este es su segundo milagro, porque permite generar trabajo, y él quería que los vecinos tuvieran desarrollo, empleo y educación”, afirmó.
Asimismo, el gobernador ratificó la decisión de consolidar a Córdoba como uno de los principales destinos del turismo religioso de Sudamérica y convocó a visitantes de todo el país a sumarse a este recorrido de profundo significado para los cordobeses.
En ese marco, ponderó las tareas que se llevan adelante para articular infraestructura y servicios a lo largo del camino, tomando como referencia experiencias internacionales como el Camino de Santiago de Compostela.
Como ya es tradición, la caminata recorrió senderos vinculados con la vida de José Gabriel del Rosario Brochero. Bajo la consigna de “caminar juntos en oración”, la propuesta reunió a fieles, vecinos y visitantes en una experiencia que combinó espiritualidad, historia, naturaleza y memoria comunitaria.
El trayecto demandó entre cinco y siete horas y permitió a los peregrinos seguir las huellas del primer santo nacido y fallecido en la Argentina.
A lo largo
del recorrido se dispusieron puestos de hidratación, asistencia sanitaria y
baños químicos, además del acompañamiento de personal municipal y de las
instituciones que participaron del operativo.
El
testimonio de los peregrinos
Ana María
Alaniz, oriunda de Mina Clavero y participante por quinta vez de la
peregrinación, destacó la organización: “Me siento cada vez más segura de venir
porque hay puestos de cuidado en todo el trayecto. Lo hago por mi fe al Curita
Brochero. Cada vez que vengo me emociono y me alegra mucho ver tanta gente
reunida por él”.
Manuel
Crespo, de Córdoba capital, realizó el recorrido acompañado por su familia: “Es
la primera vez que vivo esta experiencia y vine por una promesa que hice. Es
increíble la belleza de los paisajes de Traslasierra y también destaco lo bien
organizado que está el evento. Está planificado para que personas de todas las
edades puedan disfrutarlo”.
Por su
parte, Sandra Bustos y Mariela Di Filippo, amigas oriundas de Colonia Caroya,
resaltaron el clima especial de la caminata brocheriana: “La experiencia es
única. La organización es excelente y hay una energía hermosa que sentimos
todos los peregrinos. Cada año está mejor y eso nos alegra mucho”.




