Aunque la conversación sobre inteligencia artificial en la salud suele girar en torno a diagnósticos y algoritmos, Certuma, la compañía de inteligencia artificial clínica que acaba de lanzar sus operaciones en Argentina, reveló que el problema de fondo es urgente: los médicos tienen cada vez menos tiempo para atender pacientes y cada vez más horas destinadas a tareas administrativas.
Entre los estudios analizados por la firma fundada por Martin Varsavsky, un relevamiento de la Canadian Medical Association (CMA) y la Canadian Federation of Independent Business (CFIB) de enero de 2026, calculó que los médicos dedican casi 20 millones de horas al año a tareas administrativas evitables, un millón de horas más que dos años atrás. El 90% de los propios médicos vincula ese papeleo, gran parte resuelto fuera del horario clínico y sin pago, con su propio agotamiento.
El fenómeno no es exclusivo de los sistemas de salud más desarrollados: en América Latina, y particularmente en Argentina, el burnout médico alcanza niveles similares o superiores a los registrados en Estados Unidos y Europa, en una región que además se encamina hacia una escasez estructural de profesionales de la salud.
La evidencia
disponible es cada vez más contundente sobre el vínculo entre la carga
administrativa y el agotamiento profesional. Según el relevamiento de la
Canadian Medical Association (CMA) y la Canadian Federation of Independent
Business (CFIB) de enero de 2026, las tareas más pesadas para los médicos son
el papeleo de seguros (78%), las derivaciones y pedidos de estudios (78%) y la
documentación electrónica (75%). Formularios puntuales, como los de
discapacidad o licencias, pueden insumir entre 10 y 43 minutos cada uno, y
algunos médicos reciben más de 130 pedidos de este tipo por año.
El impacto
de aliviar esa carga no es solo una cuestión de bienestar profesional: casi la
mitad de los médicos encuestados en Canadá dijo que, si se redujera el trabajo
administrativo, dedicaría más tiempo a los pacientes que ya atiende (44%) y que
tomaría más pacientes nuevos (43%). La evidencia académica va en la misma
dirección: un estudio de Stanford Medicine publicado en Mayo Clinic Proceedings
en abril de 2025 recuerda que la evidencia vincula el burnout médico con más
errores médicos y menor satisfacción del paciente, es decir, con un problema de
calidad del sistema y no solo del profesional.
“El papeleo no es un tema menor: le quita al médico el tiempo que necesita para mirar al paciente a los ojos, y esa pérdida de tiempo termina golpeando la calidad de la atención que recibe cada persona. En ese sentido, vemos a las herramientas tecnológicas basadas en la IA como una aliada para facilitar y brindar apoyo a los profesionales de la salud”, señala Bruno Marino, Head of LATAM de Certuma.
Una región
con brechas propias
En
Argentina, el burnout médico dejó de ser un problema "de afuera".
Según una encuesta nacional impulsada por 23 sociedades médicas argentinas, en
la que participaron casi 3.000 profesionales de todas las especialidades,
presentada en el 51° Congreso Argentino de Cardiología y difundida por el Foro
de Sociedades Médicas Argentinas en octubre de 2025, el 64,5% de los médicos
encuestados reconoce padecer o estar en riesgo de sufrir burnout, un nivel
similar al de los reportes más críticos de Estados Unidos y Europa. El impacto
es especialmente severo entre los médicos menores de 50 años y los médicos
residentes.
El fenómeno
se repite en toda la región: según una revisión sistemática de 25 estudios
realizados en Argentina, Brasil, Colombia, México, Perú y Ecuador entre 2013 y
2025, publicada en Ciencia y Reflexión en 2026, la prevalencia de burnout
osciló entre 24% y 59,8%, con los picos más altos durante la pandemia. Otro
relevamiento, publicado en la Revista Colombiana de Psiquiatría en 2024, señaló
que la prevalencia de burnout del personal de salud de la región trepó al 59,8%
durante la pandemia, con Argentina (44,3%), Chile (43,1%) y Ecuador (42,1%)
entre los países con las cifras más altas.
Según un estudio de Stanford Medicine publicado en Mayo Clinic Proceedings en abril de 2025, en Estados Unidos el 45,2% de los médicos reportó al menos un síntoma de burnout en 2023-2024, y, ajustando por edad, género y horas trabajadas, los médicos tienen 82,3% más probabilidades de sufrir burnout que otros trabajadores. Las mujeres médicas, además, enfrentan un riesgo de burnout aproximadamente 27% mayor que sus colegas varones.
El desgaste
de los profesionales actuales convive con una escasez que amenaza con
agravarse. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), sin nuevas
intervenciones, América Latina y el Caribe podrían enfrentar un déficit de
entre 600.000 y 2 millones de trabajadores de salud para 2030: 14 de los 39
países de la región ya no cuentan hoy con suficientes médicos, enfermeras y
parteras para atender a su población.
Para Argentina en particular, la OPS señaló en abril de 2026 una fuerte concentración de médicos en Buenos Aires, brechas crecientes en las residencias médicas y un problema de pluriempleo, un desequilibrio que golpea especialmente a las zonas rurales y del interior del país.
“La región
tiene un desafío de escala: faltan profesionales allí donde más se los
necesita, y al mismo tiempo se pierden horas valiosas en tareas
administrativas. No se trata de reemplazar al médico, sino de lograr que cada
hora de un profesional rinda más para quien más lo necesita”, sostiene Marino.




